martes, noviembre 21, 2006

Palabras Lindas

“Paramea: te quedó bonito el verbo ad hoc”.
Botellita de Jerez en la caja de comentarios de La Horca.

Cuando leí este comentario de mi último post, solo pude pensar: ¡se oye lindo! Acudí al Pequeño Larousse Ilustrado, por décima vez, a comprobar el significado de tan galante palabra, no Castellana, ad hoc.

Igual que cuando se habla con gente de verdad culta e inteligente, la ignorancia me topa los talones. Y me siento, automáticamente, como amante de la parrillada en almuerzo de vegetarianos defensores de los animales. Salvaje, primitivo, básico.

Resulta siempre interesante tratar de comprender el valor de las palabras. Como un par de palabras, bien empleadas, pueden decir mucho de lo que eres (o de lo que pretendes ser). Hay gente a la que sencillamente esta aura de palabras, inteligencia y cultura, les acompaña por la vida, como el olor de un perfume fino. Los que no somos muy inteligentes y nos esforzamos por parecer cultos, nos toca ponernos una imitación de ese perfume cada mañana. El sueño: que la “pose de los que saben” como la hemos nombrado con el Pastv, se nos pegue algún rato. Lo siguiente que se nos ocurre es que cuando se nos pegue, es porque “ya sabemos”.

Volviendo a las palabras de origen incierto, pues hay otras que la gente usa con confianza e inteligencia: vox populi, per se, in situ, in vitro. Sobrevivientes esforzadas de los restos de lenguajes populares viejos, se niegan a morir, usando siempre tipo de letra italica o aferradas en las gargantas de algunos cultos, o sencillamente sirven para hacer que procedimientos muy complicados como la concepción fuera del vientre materno se oigan lindo.

De ahí para adelante, un deseo: ojalá continúe siendo básico. Ser primitivo, salvaje, disfrutar de un buen trozo de carne, aunque los ambientalistas, vegetarianos, economistas y mi organismo general mueran de miedo; y aún mejor, seguir aprendiendo, escuchando ópera y a Papá Roncón con el mismo gusto, comiendo Queso Gruyere y Tortillas con Hornado, con la misma pasión.

Y no más palabras lindas, porque, recordando al amigo Sabines, “las mejores palabras del amor están entre dos gentes que no se dicen nada”.

Por lo pronto, tengo entradas para el rejoneo del sábado próximo, aunque no esté de moda apreciar el arte taurino, punto más alto de la bestia que tenemos dentro, a la que tanto amo. Ego sum qui sum.

8 comentarios:

pastv dijo...

Antes de que alguien se me adelante:
... no es arte ni cultura, es sólo una cultura

Un poco cara dura decir eso, porque la verdad a mi también me gustan las corridas de toros. Más que alimentar a mi ser básico, alimenta mi ser ritual, ese ser que se nutre de ritos, signos, en fin, todo eso que hace que el toreo sea llamado arte por unos, tortura por otros.

Ahora hay muchas cosas que dejan libre a la bestia que llevo dentro, al ser básico como dice Mashu, eso es también la carne, el olor al hacer un deporte, el dolor de piernas por no hacer deporteen mucho tiempo, la elección de un poco de placer al fumar, tomando en cuenta el daño que hace, la secuencia continúa, pero para rematar:

"...los hombres, somos animales básicos"

Botellita de Jerez dijo...

¡Muy interesante tu reflexión, Mashu!

Considero que tanto lo primitivo como lo elaborado tienen su estética y espacio propios, que a la vez no son mutuamente excluyentes. Es decir, pueden ser complementarios y aparecer en diferentes momentos, de acuerdo al contexto.
Creo que eso es lo que hace a algunas personas especiales y su compañía agradable. Yo lo llamo “saber estar”: salir con alguna patanada con los amigos/as de toda la vida, hablar sobre política internacional con tu colega de trabajo, pegarte un pincho y batido de borojó en el mercado, saber ordenar un buen vino, poner cara de gil cuando te hablan sobre algo de lo que no tienes la más remota idea, usar con maestría palabras de latín, bailar hip-hop con “bajadita” y todo, escuchar El Cascanueces y saber que no tienes que aplaudir en el intermedio.
Todo realizado por una misma persona, salvaje y civilizada, culta y adorablemente ignorante a la vez.

Ahora, cuando uno/a “no sabe estar”, el papelón también se agradece, nunca está de más una buena dosis de humildad, que te lleva, si sabes aprovecharla, a continuar con el eterno aprendizaje.

pastv dijo...

...salir con alguna patanada con los amigos/as de toda la vida, hablar sobre política internacional con tu colega de trabajo, pegarte un pincho y batido de borojó en el mercado, saber ordenar un buen vino, poner cara de gil cuando te hablan sobre algo de lo que no tienes la más remota idea, usar con maestría palabras de latín, bailar hip-hop con “bajadita” y todo, escuchar El Cascanueces y saber que no tienes que aplaudir en el intermedio.
Todo realizado por una misma persona, salvaje y civilizada, culta y adorablemente ignorante a la vez.


clap, clap, clap... que comentariaso de acabas de mandar botellita...

Mashu dijo...

Botellita:

Muchas veces los comentarios son superiores que los artículos... Me scao el sombrero!

Kodama San dijo...

Ajo! tienes "toda la boca embarrada de razón", aunque en este caso, sería "el post" Por lo pronto, qué lindas son las palabras, verdad??? se pueden hacer y deshacer muchísimas cosas con ellas, cómo adoro las palabras!

te seguiré leyendo.
Saluditos.

Botellita de Jerez dijo...

> Muchas veces los comentarios son superiores que los artículos.

Personalmente no creo que haya sido el caso. Pero ¡claro que se le puso cariño! Es que, con un post tan bien puesto, cualquiera se inspira.

Schiz Cum Snake dijo...

Creo que una de las cosas que caracteriza a los humanos más básicos y promedio es el criterio sobresimplificado. Que o es arte o es tortura; o es de izquierda o es de derecha (esa dicotomía falsa me divierte porque es súper fácil de manosear); o es ateo o creyente, etc. Los reducionismos en el discurso del tipo 'no es nada más que' o 'es sólo tal cosa' son muy sonantes cuando nos vamos por la retórica fácil y buscamos dejar en claro que queremos darle a algo un punto final; pero en rigor las cosas no son así.

La tortura también es un arte. Como yo lo veo lo es. Y una de las cosas más controversiales en este mundo es el arte.

Schiz Cum Snake dijo...

>> primitivo, salvaje, disfrutar de un buen trozo de carne, aunque los ambientalistas, vegetarianos, economistas

Yo tengo un pana médico con quien alguna vez me cagaba de la risa al contarme anécdotas de pacientes que son aprensivos y paranoicos con su salud, y que a su vez son los más enfermos. Es como un placer perverso y cojudo eso de reirme de personas que se cuidan más que yo (que no comen chatarra) y que aún así pescan peores cosas.

Los hijos de los vegetarianos estrictos, según ciertos estudios (eso de los estudios casi siempre supone cierta carga de veracidad), sufren de subdesarrollo mental debido a las carencias de proteínas de origen animal en una edad crítica de desarrollo. Por eso yo prefiero ser más ecléctico en esos ámbitos, pues todo ese fanatismo me cae verga.